martes, 19 de julio de 2016

Porteo Adaptado: La Historia de Bárbara y Flora



Una nueva y hermosa historia de porteo adaptado en palabras de Bárbara, la mamá de Flora, una niña con Síndrome de Down. Para emocionarse, para aprender, para darnos cuenta de que los límites no existen.
 
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La mayoría de los niños con Síndrome de Down son hipotónicos y, además, su desarrollo fisiológico generalmente no es el esperado en comparación con otros niños. En nuestro caso somos muy afortunados pues lo más "severo" es una cardiopatía leve sin repercusión clínica (eran 3 y Flora sanó 2 antes de los 6 meses) y su hipotonía de base.
 
Depués del nacimiento y una semana internada en la neo del Materno de Tigre salimos a recuperar el tiempo "perdido" en una bandolera de anillas que seguimos usando. En primera instancia la usamos para estar pegaditas, sintiendo calor, olor, latidos de corazón y para que conozca todo lo que nos rodea (vivimos en el Delta y desde muy bebé los sonidos y colores del río, pájaros, flores, han sido un gran estímulo que desde un cochecito no hubiesen sido descubiertos).
 
 
La bando ayudó mucho con la producción de leche, ya que a Flora al ser hipotónica le costaba la succión y por ende la bajada de leche se demoraba. Con el paso del tiempo descubrimos que la bando estaba siendo una herramienta para reforzar los ejercicios de la kinesióloga y de la fonoaudióloga. Nos ayudó con la postura para encontrar la línea media, para sostener la cabeza, para dar fuerza a los abdominales y estos últimos dos meses para lograr permanecer sentada. Adentro de la bando existe una seguridad que no encontramos en otros espacios, no hay forma de caer ni de golpearse. Así, y yendo a rehabilitación, Flora va conquistando sus hitos de crecimiento. También es una gran aliada a la hora de dormir y para superar molestias gastrointestinales (ambas cuestiones bastante comunes en personas con SD).
 
Fuimos y vamos variando... Posición vertical y también transversal (más bien sentada con piernas cerraditas). Sé que no se recomienda en otros casos, pero por ejemplo en bebés con SD se los pone sentados de a poco y luego aprenden a sentarse solos. Nos asesora la kinesióloga cada semana dependiendo de los avances y el tiempo que puede estar en diferentes posiciones y el traumatólogo que la examina esporádicamente. 
 
 
Cangurendo: ¿Por qué recomendarías a otros papás y mamás con bebés con Síndrome de Down portear?

Lo recomiendo porque es una manera hermosa de recuperar los días de internación después del nacimiento, para no sentir que se pierde vínculo, porque a veces a ellos les cuesta un poco más acostumbrarse al nuevo medio donde viven y el porteo (como me dijo un a pueri) es útero, porque después de esos días agitados ayuda a la bajada de leche, porque al ser hipotónicos se complica sujetarlos, son laxos y existe el miedo a sostenerlos mal y porque la estimulación que brinda el porteo es tan amplia que sería una pena no aprovecharla... Y cuanto antes y más es mejor.
 
Nota: Recordamos a todos que el porteo en bebés con Síndrome de Down requiere de cuidados especiales, especialmente debido a la hipotonía y la hiperlaxitud. Ante cualquier duda siempre es importante consultar a los profesionales involucrados e idealmente también a un/a asesor/a de porteo.
 

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